Resignación

Y de pronto las esperanzas se reducen a cenizas,
los sueños y toda alegría se esfuma através de una pared abismal
los instintos sucumben ante el mal,
y las fuerzas que antes me impulsaban a la vida, hoy están hechas trizas.

Los placeres carnales,
los vagos recuerdos
los gélidos susurros,
y las miradas que ya no devuelvo.

La soledad me atrapó bajo sus alas,
hoy el sol no brillará más para mí.
Y qué perverso eres, tú, destino,que con falsas esperanzas me llamas.

Con voz cálida me llamaste y me engañaste,
y ahora por siempre a tus redes de mentiras he de caer
y por toda la eternidad intentar escapar,
pero una vez que te atrapa la soledad, nada te ella te librará.

Algún día la esperanza y la ilución tocarán de nuevo a mi puerta,
y con basta resignación, he de recibir de nuevo sus alagos,
y anque sea una lenta redención - más que lento que un adagio,
he de suplicarles perdón, ya que de ellas me he olvidado.

3 Almas se desahogaron aquí...:

Anónimo dijo...

hola
me agrado lo que escribiste m
jenial suerte sigue asi
va chao
saludos
escritores

Luu dijo...

Le contesto a Rogers, mira yo no entiendo a qué escusa te refieres. ¿Escusa para qué?
Mira, yo me doy cuenta de que te resvala si los demás te quieren o no, pero al menos te gusta como sos vos y entonces te es facil desembolverte en donde estés, o eso pienso yo.
¿Y por qué te tomaría afecto? Yo no sé, dear... Porqué quiero a las personas, es un concepto muy dificil de ... para mí. Hay veces que con unas palabras ya comienzo a querer a alguien, con unos minutos, quizás horas o varios días a la semana en caso de compañeros de colegio. Hay veces que me presentan a alguien y posterior al saludo ya su sonrisa y su mirada me compraron, ya sea este sentimiento algo más de cariño, o no necesariamente. No sé si me explico.
Verás, Rogers, yo con los años comprobé que no soy una persona normal, estoy lejos de ser el estereotipo de la adolescente y de incluso la chica porteña... o simplemente, una persona típica. Sinó que sería más bien lo contrario, una chica fuera de lo normal, con obviamente elementos de la sociedad normal (tampoco soy una criatura jamás antes vista)
Y bueno, nuestra charla de hoy fue muy amena. Estaba tranquila, en una especie de estado que no era ni de felicidad ni de tristeza, sinó más bien un glorioso intermedio al que suelo llamar 'armonía', puesto a que no encuentro palabra similar que sintetice mejor. Es un sentimiento extraño, y lo adquirí hace apenas unos meses... Siempre o estaba extaciante de felicidad o hundida de tristeza, ardiendo de enojada o reventando de duda. Siempre fui muy extremista, y quizás hasta nerviosa. Pero últimamente comencé a tomar un rumbo, que me alegra decir que es la tranquilidad, pero tampoco el aburrimiento. Es felicidad mezclada con amistad, esperanza y buenos sentimientos... lo que le otorgan a mi vida esta tan mencionada armonía... O, nuevamente, eso creo yo. Porque no sé, a veces suelo tornarme indecisa. La sociedad hizo que perdiera mi confianza hacia mí, pero mis amigos hicieron que la recuperace... Aunque quizás no del todo, ellos inconscientemente hacen lo que pueden y mejor les sale.

A propósito, son geniales sus escritos, chicos. Me gustan mucho, y creo que ya lo saben.

Saludos a los tres, y a quien sea que esté leyendo ésto (incluídos los mencionados.)

Lucila.*

PD: Rogers, de corazón te digo, sos como una especie de psicólogo para mí. Cuando hablo con vos, expreso mis sentimientos más guardaditos, y eso me hace bien.
Saludos.

Paülina dijo...

Me gusta, me gusta, me gusta.
Esta perspectiva me gusta, del negro al azul, pero con un toque personal, es genial. :)

Y al final, esos años de soledad, serán olvidados, por tan sólo un instante de eso que llaman ''felicidad'', y mientras más sea el tiempo de esa triste agonía, más bienvenido y esperado será ese instante.

Nunca miré la luz, ni la esperanza... La vida no tenía sentido para mí, & aún no encuentro mi razón de ser, y sé que no la encontraré, pero debo mantener los ojos abiertos & la mente despierta, nunca se sabe cuando se disolverán lentamente en el aire... Dejando tu cuerpo inerte en el suelo; Un letárgico sueño del que no despertarás, jamás...

Ahora es hora de irse, no fingas hipocresía y sólo di adiós...

IBSN: 20-04-4530-23